Acostumbra a decirse que las mujeres son menos peligrosas que los hombres, a mi me agrada pensarlo de otra manera, creo que las mujeres siempre y en toda circunstancia actúan con un plan B, al tiempo que los hombres por contra pueden darse a la tarea de lanzarse a cualquier proyecto sin saber qué hallarán, somos más prácticos que peligrosos realmente, no nos tomamos el trabajo de planear la ruta de escape, nos creemos tan capaces (visión machista) que pensamos …después vemos qué hacemos … de ahí que nunca preguntamos una dirección! ¿Alguna vez viste una persona en la calle que te agradó y, por temor hablarle o bien simplemente no saber qué decirle, la dejaste pasar? Seguramente muchas veces y no te culpo. Ni en la escuela, ni en la casa, nadie, nunca, nos enseñó de qué forma hacerlo. Por eso quedábamos mudos o si nos atrevíamos a decir algo, en la gran mayoría de los casos nos rechazaban o bien quedábamos como tontos. Para atraer la atención de las personas a la que se cuente la historia hay que emplear, puesto que, trucos de narrador, lo que no debe confundirse con la palabrería huera (los charlatanes no están muy bien vistos) ni con el exceso de imaginación. En una palabra, lo que cuentes ha de ser admisible. Inflar tu experiencia puede acarrearte exactamente los mismos o parecidos problemas que puede conllevarte el inflar el propio currículum: puede salirte el tiro por la culata. Los fantasmas, tras todo, no tienen buena prensa. Y menos en el momento de ligar.

Cuando llegó el turno de subastar al esclavo que me gustaba, pujé todo cuanto pude

No hay mucho que añadir como introducción a esta clase de contacto oral. A los hombres simplemente los vuelve locos y figura en el primer lugar de estimulación que disfrutan. Una mujer que guste y practique esta forma con su compañero por iniciativa propia tiene garantizada en gran medida su fidelidad y nunca lo verá hastiado o bien aburrido de ella. Guanaquerillos 2015, un lugar paradisiaco, bello. Nunca voy a olvidar aquella agradable piscina junto al mar, lugar desde donde sentía el rocío de las olas al pegar las rocas en la playa; imposible no rememorar esa noche mágica de cuerpos y visiones indelebles, en aquella cabaña que fue testigo de una orgía de cuerpos, maravillosa y excitante. Ese año organizamos el Primer Encuentro Swinger de la cuarta región y llegaron a él parejas de diferentes regiones de la zona norte y central, con ánimo de vivir unos días disfrutando de nuestro estilo de vida. El arribo al sitio elegido se programó para el día viernes, mas con la posibilidad de integrarse durante todo el fin de semana para quienes venían de zonas más lejanas y para ese misma noche se acordó una convivencia para conocernos, instante en que nos presentamos todos para decirnos los nombres (falsos o bien reales conforme a la preferencia de cada uno), urbe de residencia, experiencia en el estilo de vida y el formato en que funcionaban, con el propósito de que todos tuvieran claridad a la hora de buscar partners sexuales para interactuar. Una vez acabada la convivencia, alrededor de las 4 de la madrugada, el cansancio del largo viaje nos dio a entender que era tiempo de restituir fuerzas para proseguir conociéndonos al día siguiente, puesto que era solo el inicio. A la mañana siguiente, disfrutamos de la piscina y nos bañamos desnudos en suma libertad, mientras se iba urdiendo un juego de seducción al compartir y conocernos, un juego en que todos éramos cómplices furtivos y sigilosos, con la ansiedad a flor de piel a lo largo de las horas anteriores a la celebración nocturna. Al empezar la celebración, las ansias de una noche caliente se apoderaban de las miradas, de las caricias, de los besos y de la complicidad de los cuerpos al tocarse, al ritmo de la música que acertadamente hacía sonar el dj de turno. Nos alegró ver a un par de parejas amigas de la tercera zona que llegaron muy tarde esa noche y también de forma instantánea nos miramos con Blanca, con esa mirada que para nosotros prepara una noche de complicidad, la química se sentía en el aire, el brillo en los ojos y las sonrisas eran un buen vaticinio. Por otro lado, nuestra pareja partner con la que habíamos viajado desde Viña hablaba animadamente con una guapa pareja novata de Valparaíso, que había llegado motivada por su curiosidad hasta la cuarta región y con los que al compartir habíamos establecido un feeling especial, ambos eran de trato educado y sobresalía en ella una bella sonrisa, en perfecta armonía con un cuerpo voluptuoso y femenino. Avanzada la celebración, cerca de las dos de la madrugada, decidimos que era tiempo de invitar a nuestra cabaña a las parejas amigas con las que habíamos tenido más feeling, mientras que otras parejas hacían lo mismo en paralelo, con lo que era tiempo de dar inicio a nuestro after (momento en que se concreta el encuentro sexual y que generalmente es en un sitio distinto de aquel en que se produce la conquista y la conversación). Ante la inminencia del encuentro sexual, miré a las chicas y me sentí privilegiado, eran todas guapísimas, irradiaban sensualidad y libertad, me sentí particularmente orgulloso de Blanca que esa noche lucía singularmente preciosa. Me agrada verla relucir, me gusta sentirla cómoda en un encuentro, pues es en esas ocasiones cuando se deja llevar en libertad y goza tranquilamente de un encuentro grupal. En esta imborrable noche, decidimos dejarnos llevar, 5 parejas en exactamente la misma sintonía y gustos era un instante que debíamos disfrutar. En la cabaña, sentados en círculo en un pequeño pero cómodo living, conversamos de nuestros límites, formatos y gustos, como de un ritual necesario para vivir una circunstancia especial, habían de estar claros los límites de todos; había deseo en el aire, sed de sexo, miradas devoradoras, confianza para disfrutarnos. Luego de la conversación, decidimos pasar a nuestra habitación para dar brida suelta a nuestras fantasías. Al entrar y tenderme medio desnudo en cama junto a Blanca, reparé en que todos proseguían aún con algo de ropa puesta, incomprensiblemente pudorosos, en un juego de miradas expectantes de lo que estaba por suceder. De súbito alguien grita… ¡Empecemos! Era Nena, que entrando a la habitación mientras que se quitaba el vestido, exhibía para nosotros sus turgentes pechos, con una traviesa mirada de convidación. De ahí en más, todo fue fluir, una erupción de erotismo, una nueva experiencia para todos. Me tendí sentado a medias mientras que miraba de qué manera Blanca disfrutaba de hacerme sexo oral, encendiéndome poco a poco más y al levantar a momentos la vista, mujeres hermosas siendo devoradas con deseo completaban un cuadro fascinante. Lujuria y éxtasis, empezaron a fluir manos que tocaban y cuerpos que querían ser tocados; besos húmedos y calientes, hombres impresionados, jugando con sus femeninas formas, dejándose disfrutar, tocarse, lamerse exquisitamente, todas hermosas. El sexo de Blanca explotaba una y otra vez, puesto que mi lengua no se fatigaba de gozarlo, cada orgasmo me calentaba más, sus gemidos, su cuerpo y su mirada perdida en el placer. Con mis manos deseé disfrutarla y recorrerla, el camino andado a lo largo de años me han dado la seguridad de saber qué le gusta, con mis dedos excitaba su sexo, entré en ella para ver de qué forma se retorcía una vez más de placer. Al levantar la vista, dos parejas en una situación que me calentó de en extremo completaban la escena; los dos hombres cargaban en sus hombros de manera frontal a sus chicas, levantándolas hasta el techo y lamiendo y comiendo sus sexos con devoción, mientras gozaban de los orgasmos entregados por esas lenguas hambrientas. Con Blanca seguíamos disfrutándonos salvaje e intensamente, calientes, inundados de visiones sexuales, cuerpos, química, nos dejábamos llevar; mi sexo duro, sentía sus espasmos de placer a cada clímax, conectados con lascivia, perdiendo el pudor con palabras sucias que nos calentaban todavía más. Proseguían fluyendo manos, besos, pechos, sexos, cuerpos, pieles electrificadas por el placer, que al tocarse producían más placer. Blanca deseó disfrutar dándome sexo oral, dejando mis manos volar hacia los hermosos pechos de Carola, una preciosa chica novata de unos treinta años, muy, muy bella por lo demás, que después de besarme vehementemente en la boca, se deleitó chupando mi sexo con sabiduría y habilidad, me miraba traviesa y caliente, mientras que Blanca me besaba y aseveraba con ambas manos la cabeza de ella para que me calentara aún más, empujándola a fin de que pudiera comer mi sexo por completo, entregada al placer, lo que devolví con mis manos y lengua para gozarla y sentirla ; recorrí su sexo y bebí su lujuria, con palabras sucias que me susurraba me hacía entender que le gustaba y disfrutaba, me empapé de su fragancia, lamí y disfrute sus grandes pechos, disfrutando del festín de pezones duros y excitados, bebiendo las gotas de sudor que rodaban entre ellos. Visiones, sensaciones, cuerpos, minutos eternos y efímeros. Para un swinger el momento de precisar el juego sexual es un paraíso en sí y si todo está al cien en intensidad, gustos y energía, la fantasía es una realidad.

¿Sinceramente crees que estos tipos se sientan en casa a masturbase todo el día?

Mi trato es delicioso y muy elegante en todos mis actos y disfrutaremos de momentos inolvidables. Conmigo nadie queda indiferente. Lo bueno de esta del juego, es que, como hablábamos al principio, siempre y en todo momento ganas, te entretienes e inclusive te diviertes. Además, no hay límite de tiempo ni de personas con las que probar, puedes realizarla dónde, cuándo y con quién quieras hasta el momento en que encuentres tu población diana. Mujeres, su comportamiento, sus reacciones, su psicología…Creo que si me hubiera puesto a estudiar la carrera de Sicología o Sociología no me lo habría tomado tan enserio como lo hago con el estudio de la seducción y todo cuanto ello engloba, nunca he sido un buen estudiante porque estudiaba cosas que tampoco me interesaban demasiado, mas dame un tema que me guste y vas a tener un genio, lo analizaré a fondo y también intentaré sacar las mejores conclusiones.

No comprender el idioma de la atracción: Algo que ellas odian es en el momento en que un hombre no capta algo que a ellas les gusta y les atrae. s conseguirás saber que tú las pretendes de una forma o bien otra y si en el proceso de encanto no tienes idea si hay buena comunicación atractiva entre los dos, lo más probable es que concluya aburriéndose. Otro óbice para una mejor relación de pareja, es que las dos personas crean que, la otra persona es su propiedad. Un entorno de esta forma es favorezco para los celos. Si uno piensa que el/la otro le pertenece, piensa que tiene derecho a estar celoso de sus amigos, de su familia, de su éxito, de su alegría, de todo.

Ya antes de iniciar el ejercicio, encuentra tu músculo ordenador. Para hacerlo, ya sabes, cuando vayas a hacer pipí practica la detención y arranque del flujo de orina. El músculo que contraes o relajas para hacer una cosa u otras es tu músculo computador. Yo estaba muy impresionado con su negocio. Lisett efectuaba asesoría a las empresas manufactureras y de servicios para asistirles con la documentación de sistemas de administración de calidad, mejora de procesos y reducción de costos. es bilingüe y se desplaza entre el Norte y Sur América atendiendo sus clientes en Venezuela, México, Panamá y C. Rica, por nombrar ciertos.

Hacer el movimiento de la loción

Amedrentad erótica y sexual profunda. Este es uno de los cimientos de una relación en la que la sexualidad perfecta se convierte en una posibilidad. Implica profundo respeto mutuo, cuidado, auténtica aceptación y admiración. La atracción se combina con una sensación de seguridad y proximidad sensible. Existe gran diferencia entre ser paciente y volverte permisivo (a). La paciencia es la capacidad para esperar, la permisividad (según la RAE) es tolerancia excesiva. La persona permisiva acepta todo, por miedo a perder a la pareja o bien con la esperanza de que algún día cambie. Créeme, tu pareja no precisa que la aceptes, pero sí que puedas esperar, un esperar activo, o sea, contribuyendo a la mejoría, no solo sentarte a ver el espectáculo.

Hay personas que en el momento en que te relatan cómo se ha ido gestando su conducta sexual fuera de control y realizas una exploración completa de lo que pasa, no hallas componentes psicopatológicos claros en la base de dichas conductas, sino percibes que se ha desarrollado un hábito. No tienen una enfermedad siquiátrica ni médica, no tienen una personalidad adictiva ni se dejan llevar por impulsos. Sí presentan unos hábitos que se han enraizado y ahora no saben de qué forma quitar. El psicólogo Rory Reid que investiga en este campo, halló en un conjunto de varones hipersexuales que no existían alteraciones en las funciones neuropsicológicas de control ejecutivo e impulsividad y con gran sorpresa descubrió que no había diferencias con los varones sanos.44 Habían acudido a la consulta, solicitaban ayuda para reducir la conducta sexual y no tenían patología.

Jamás esperes nada a cambio de tu romanticismo

En los momentos íntimos conseguirás la pasión y el deleite de los sentidos que te mereces … ¡Espero tu llamada! Un hombre afirmará que está conforme sin estarlo, porque de otro modo va a deber reinvertir tiempo y energía emocional en debatir el razonamiento, al tiempo que una mujer en el fondo mantendrá el razonamiento y esperará para sacarlo a flote nuevamente después (incluso meses después). La próxima media hora la pasamos en el baño. Engañes echaba mi comida al inodoro (¡ay, mi plato estrella!), me contó que llevaba dos semanas con un chico, un tal Max, que Max iba muy rápido y la llamaba cariño, que era muy mono, mas que ella no creía estar lista para una relación. Debes siempre y en toda circunstancia efectuar la conexión con tu pareja, mediante el contacto psicofísico, abrazándoos, sosteniéndoos, acariciándoos, mirándoos a los ojos o bien de cualquier forma que consideres la más adecuada para conseguir producir una sensación y atmosfera de confianza. El tipo de conversación sucia que le gustará a tu pareja verdaderamente depende de ellos. Podrían meterse en cosas verdaderamente suaves, o bien son un veterano experimentado que desea escuchar las cosas más sucias que puedas imaginar. Lo que es esencial rememorar es asegurarse de que sus palabras se ajusten a la persona y la situación.